En teoría aquí había un video de Edith Piaf pero cuando he incluido lo de los cuadernos ha desaparecido y no sé porqué.. bueno, no lo tocaremos más, vaya que se pierda alguna cosa más
Y ahora le daremos paso a los cuadernos...
Y pasaban los días y se acercaba el día del encuentro y cada día que pasaba se generaban nuevas expectativas.
- Pienso activarte todo, resorte a resorte.
- ¿Qué esperas conseguir al activarme totalmente, una medalla?
- Que sintamos juntos.
- ¿Tú ya lo has sentido antes?
- Quiero que aparezca el arco iris, que haya un temporal, que salga el sol y que llueva...
- Cuando hablas así es que ya lo has sentido con anterioridad.
- ...y quiero que lo conozcamos juntos y disfrutemos...
... quiero que subas a la ola y la disfrutes conmigo. Quiero que pienses en mí y te surja una sonrisa.
- Eso ya ocurre ahora...
- Pues con más intensidad.
- Me gustó que compararas lo que sientes conmigo con lo que sentías al navegar.
- Me alegro.
Hubo preguntas que no me gustaron y que me hicieron sentir incomoda. Aquello era algo entre nosotros dos y eso no debía implicar a nuestras respectivas parejas. Yo no me metía con su mujer y él no lo hacía con M. No me gustaba mezclar a otras personas en ello. Quería que permaneciéramos como una isla, rodeados de mar. Ese era parte del encanto de nuestra relación, solo la conocíamos y la disfrutábamos nosotros.
- ¿Cuando haces el amor con tu pareja piensas en mí?
- No.
- ¿No me digas que cuando estás con él haciendo el amor nunca has pensado en mí?
- Sí, lo he hecho. Pero ha sido como un relámpago. Después te he echado de mi mente.
- ¿Por qué me echas?
- Porque tú no eres él, y no estás ahí, por lo tanto, no es tu momento, ni conseguiré sentir con él lo que tú me puedas provocar.
- Me encantas, estás en un 60%.
- Bien.
- Y subiendo...
En esos momentos, mi cuerpo, al sentir la batalla ganada, reaccionaba y se estremecía. Él iba claudicando muy poco a poco, aunque yo también.
Y pasaban los días, él en su mundo, del que yo desconocía todo. Y no me importaba. No deseaba saber más de lo que ya sabía. Él solo cobraba vida para mí en los instantes en que hablábamos. No me preocupaba el pasado ni el futuro. Su vida era suya, yo solo quería de él las sensaciones que lograba transmitirme.
6 comentarios:
Cómo somos a veces las mujeres eh? me refiero cuando ella le dice "entonces ya lo has sentido antes", estamos en el más mínimo detalle, no? jeje...
En ocasiones eso es parte de nuestro encanto. jajajaja. ¿ o no ?
¿Y ellos? que quieren estar en todos lados...
Y ser lo único en el centro de nuestra vida, jajaja...Hombressss....paciencia pues no podemos vivir sin ellos.
Cierto, pero no lo digas muy alto, jajajaaaaaa...........
Nosotros, jamás tendremos esa sensibilidad de estar en todos los detalles, cuando se van a enterar...
Saludos!
Gustavo
Publicar un comentario en la entrada